Productos naturales y de calidad

Desde la invención en el año 1853 de las patatas fritas, los snacks salados han ido aumentando y pasando por innovadores cambios hasta llegar a ofrecer una gran gama de productos naturales de alta calidad

Las patatas fritas son unos de los snacks preferidos en Europa. En 1853, el cocinero George Crum las hizo por primera vez en un hotel de moda de Saratoga Springs, en Nueva York, para Cornelius Vanderbilt, magnate ferroviario y cliente exigente que se quejaba cuando sus patatas no estaban cortadas lo suficientemente finas y las mandaba de vuelta a la cocina. Después de devolverle el plato varias veces, el cocinero decidió darle una lección. Cortó las patatas en rodajas finas y después las pasó ligeramente por aceite hirviendo hasta que se pusieron crujientes y doradas. De esta forma las patatas fritas (o “crisps” como las llaman los británicos) resultaron de lo más exitosas.

Desde entonces su receta ha variado poco y aunque hoy el proceso está automatizado y a mayor escala, fundamentalmente es el mismo. Una patata frita sigue siendo una patata fresca, cortada en rodajas finas, cocinada ligeramente en aceites vegetales y salpicada con condimento.

Junto a las patatas fritas los frutos secos constituyen otra gama de snacks muy variada. Su consumo se remonta a hace miles de años, cuando representaban un alimento básico para los pueblos cazadores y recolectores. Su presencia se manifiesta a lo largo de los siglos en todas las civilizaciones y, hoy en día, se consumen en toda la geografía mediterránea, gracias a la difusión que han tenido por parte de los diversos pueblos colonizadores. Muchos de los snacks proceden de Oriente y otros del continente americano...