Hotel de Moda

El modisto catalán Toni Miró se animó y se subió al carro de la hotelería con el diseño del MiróHotel, un hotel con firma y con vistas al museo Guggenheim de Bilbao. Espacios vanguardistas, estilismo actual, estancias high tech y, claro está, algo de arte

Bilbao está de moda. Al influjo y al poder de convocatoria de su reclamo estrella, el museo Guggenheim, también hay que añadir otras apuestas que, sin desligarse del arte en sí mismo, están relacionadas con otros ámbitos como el de la hotelería. No tardaron en aparecer, a rebufo de la irrupción de la obra del arquitecto Frank Gehry o las de popes como Norman Foster o Santiago Calatrava, hoteles impecables como el Sheraton Bilbao o el Gran Hotel Domine Bilbao. En junio del año 2002 hizo precisamente este hotel su presentación en sociedad con el atractivo de estar avalado por una de las luminarias del diseño español, el valenciano Javier Mariscal. Pero, varios meses después, la expectación giró sus focos unos metros más allá, en la misma Alameda de Mazarredo, pues se inauguraba un nuevo establecimiento, el MiróHotel, esta vez acompañado de otro ilustre nombre del diseño, neófito hasta ese momento en el mundo hotelero.

Levantado el telón y sin entrar en comparaciones, el modisto catalán Toni Miró optó más por la contención y el resultado salta a la vista. Para empezar, la arquitectura de Carmen Abad dibuja una fachada tersa y reluciente. Aluminio y cristal recorren el plano desde la entrada hasta la última de las seis plantas del inmueble, como si el hotel se enfundara en un uniforme discreto y elegante, acorde a las creaciones del diseñador...