Cultura emergente

Aunque todavía se trata de un mercado inmaduro, el tequila es una de las bebidas más emergentes en España. La cultura de los productos Premium hace que el tequila busque su sitio en el consumo hostelero

La bebida nacional de México, el símbolo con el que exporta gran parte de su manera de entender la vida, es un producto de leyenda. El tequila hunde su mito muchos siglos atrás cuando unos indígenas de Jalisco creyeron ver en el néctar fermentado de una planta de agave afectada por el impacto de un rayo, un regalo de los dioses. A partir de ahí, el tequila fue restringido a las altas esferas de la sociedad azteca, hasta que con la llegada de los españoles se empezó a implantar métodos de destilación más rentables que dieron paso a su comercialización universal.

El tequila está regulado como una Denominación de Origen protegida. La Declaración General de Protección a la Denominación de Origen Tequila (DOT), se publicó en México en el Diario Oficial de la Federación el 13 de octubre de 1977, y en ella se establece una región territorial demarcada para su producción basada principalmente en las características del clima y del suelo, así como en las técnicas tradicionales de producción desarrolladas en estas comunidades a través de los años.